Los estudios que analizan las mejoras en la calidad de vida de los pacientes que deciden someterse a cirugía bariátrica son cada vez más frecuentes. Una notable pérdida de peso, mantenida con éxito en el tiempo, supone un antes y un después en la salud de aquellas personas que abandonan la obesidad en pos de una nueva vida en todos los sentidos.

Como ya hemos comentado en otros artículos, las conexiones entre la perspectiva “fisiológica” y la psicológica son significativas. No podemos entender el concepto de salud sin adoptar una mirada integradora: mejoras en la calidad de vida, aumento de la autoestima y su vínculo con la imagen corporal, la segregación de serotonina, salud mental, etc. De hecho, los cambios que se producen a nivel más físico tienen correlación con los neurotransmisores cerebrales y las actitudes psicológicas.

La sexualidad no está exenta. El hecho de no poder disfrutar de una salud sexual positiva genera numerosas frustraciones y reduce en gran medida la calidad de vida. Influyendo, más que negativamente, en la salud psicológica. La obesidad puede ser un obstáculo para mantener una vida sexual y afectiva plena y satisfactoria.

¿Puede contribuir la cirugía bariátrica a mejorar la actividad sexual de personas con obesidad? ¿Cómo es el antes y el después en la sexualidad de los pacientes que han perdido mucho peso y tienen una vida más activa y saludable? ¿Cómo es el sexo después de una cirugía de la obesidad?

Función sexual y sistema cardiovascular: los problemas sexuales en la obesidad

Las principales preocupaciones que llevan a un paciente a optar por la cirugía de la obesidad como método más eficaz para tratar el sobrepeso severo están relacionadas, no sin motivo, con las comorbilidades más frecuentes.

Efectivamente, la obesidad está íntimamente conectada con la aparición de enfermedades como la diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial y patologías cardiovasculares, osteoartritis, hernias discales, apena del sueño, etc. Pero también tiene importantes resonancias en la salud sexual y en el bienestar emocional. El plano afectivo-sexual de la vida de los seres humanos no puede obviarse.

La obesidad tiene un impacto muy negativo en el desempeño de la actividad sexual. Por lo tanto, obesidad mórbida y disfunción sexual son una combinación más que frecuente. Cualquier hábito o condición que afecte directamente al sistema cardiovascular (desde el tabaquismo, la hipertensión y la propia obesidad con sus enfermedades relacionadas) condiciona la sexualidad.

Por lo que un sobrepeso grave y la obesidad tienen consecuencias como disfunción eréctil y disminución de los niveles de testosterona en los varones; pérdida de satisfacción sexual; producción de más estrógenos; menor sensibilidad o falta de lubricación.

En el caso de la población femenina, por ejemplo, la obesidad puede repercutir de forma evidente en la fase preovulatoria. Cuando el pico de estrógenos más elevado no se produce o se dan casos de oligomenorrea (reducción del número de menstruaciones e, incluso, del sangrado; que puede estar acompañado de bastante dolor), el deseo o la libido disminuyen notablemente.

Por otro lado, es el sector de la población más sensible ante lo que llamamos trastorno dismórfico corporal o dismorfofobia: la depresión y la ansiedad están íntimamente relacionados con no tener una buena relación con la imagen corporal propia.

La sexualidad después de la cirugía bariátrica

No obstante, la salud sexual puede mejorarse con una pérdida de peso mantenida a largo plazo y la modificación de unos hábitos de vida tóxicos. Métodos efectivos de cirugía bariátrica como la manga gástrica demuestran resultados altamente positivos en este sentido.

Varios son los estudios recientes que aportan conclusiones clarividentes: al menos la mitad de los pacientes con obesidad severa, mujeres y hombres, afirman sufrir gran insatisfacción sexual antes de someterse a cirugía bariátrica. Los resultados son muy diferentes después.

La mejora de la movilidad en pacientes obesos tras una cirugía de la obesidad tiene sus claras implicaciones en la actividad sexual. El cansancio y el agotamiento ante cualquier esfuerzo y la apatía que solían caracterizar sus hábitos de vida desaparecen.

Y todo ello se refleja en sus vidas sexuales. Como curiosidad, algunos estudios analizan la relación entre el aumento en la variedad de las posturas durante el acto sexual y la reducción significativa de la disfunción sexual previa a la cirugía de la obesidad.

La importancia de abordar el tratamiento de la obesidad desde una perspectiva global

En Más vida sin obesidad no solamente contamos con un equipo de cirujanos altamente cualificado y con gran experiencia en cirugía bariátrica. También encontrarás en nosotros una visión del tratamiento de la obesidad 360 grados.

Médicos y cirujanos especializados en la pérdida de peso inducida quirúrgicamente, gabinete psicológico y nutricional se pondrán a tu servicio para ayudarte a dar todos los pasos necesarios en tu cambio de vida. ¿Quieres mejorar tu salud física, mental y emocional? ¿Cómo puedes dejar de lado la obesidad y abrazar una vida sexual plena? ¡No dudes en consultarnos!